Estos mercados son mucho más que simples puestos de venta; son experiencias mágicas que combinan tradición, gastronomía y el espíritu navideño.

Originados en Europa durante la Edad Media, los mercadillos navideños surgieron como una manera de celebrar la temporada de Adviento. Con el tiempo, se convirtieron en puntos de encuentro donde las comunidades podían comprar artesanías, regalos únicos y disfrutar de dulces típicos de la temporada. Hoy en día, son una atracción mundial que reúne tanto a locales como a turistas.
Si estás planeando un viaje navideño, estos son algunos de los destinos más famosos para disfrutar de mercadillos navideños inolvidables:
- Núremberg, Alemania
El Christkindlesmarkt de Núremberg es uno de los más antiguos y famosos del mundo. Aquí encontrarás desde decoraciones hechas a mano hasta las tradicionales salchichas bratwurst y el delicioso vino caliente, conocido como glühwein. - Estrasburgo, Francia
Conocida como la «Capital de la Navidad», Estrasburgo cuenta con un mercadillo lleno de encanto, rodeado de arquitectura medieval y luces deslumbrantes. - Viena, Austria
Los mercadillos de Viena son conocidos por su elegancia. El mercado frente al Palacio de Schönbrunn ofrece una experiencia única con música clásica y artesanías locales. - Praga, República Checa
En la Plaza de la Ciudad Vieja de Praga, el mercadillo navideño destaca por sus decoraciones brillantes y su impresionante árbol de Navidad, rodeado de puestos que ofrecen productos tradicionales y comida checa. - Zúrich, Suiza
La estación central de Zúrich alberga uno de los mercadillos más únicos, con un árbol de Navidad decorado con cristales de Swarovski como pieza central.

Si no puedes viajar a Europa, también hay opciones mágicas en otros rincones del mundo:
- Nueva York, Estados Unidos: El mercado de Bryant Park combina vistas icónicas con puestos navideños.
- Toronto, Canadá: El Toronto Christmas Market ofrece un ambiente europeo con un toque canadiense.
- Ciudad de México, México: En diversos puntos, como el Zócalo, encontrarás mercados llenos de cultura, piñatas y dulces mexicanos.

- Llega temprano: Evita las multitudes para explorar con tranquilidad.
- Prueba la comida local: Desde galletas de jengibre hasta bebidas calientes, los sabores tradicionales son una parte esencial de la experiencia.
- Viste abrigado: Muchos mercadillos están al aire libre y las temperaturas pueden ser bajas.
- Apoya a los artesanos locales: Los puestos suelen ofrecer productos únicos hechos a mano, ideales para regalos.
